Declaración de Obra Nueva

La Declaración de Obra Nueva es impuesta por el Banco para firmar, por ejemplo, un préstamo hipotecario (pertenece al propietario del suelo; artículo 350 CC: “El propietario de un terreno es dueño de su superficie y de lo que está debajo de ella, y puede hacer en él las obras, plantaciones y excavaciones que le convengan […]”).  Si declaras o no la obra nueva, al ser el dueño del terreno, la obra será tuya. Pero en caso de que no declares la obra y la inscribas en el Registro de la Propiedad, el que compre posteriormente no tendrá por qué asumir los gastos. Por otro lado, ciertas tasadoras condicionan la valoración a que se hubiere producido la declaración de obra nueva, ya que el banco no concede préstamos hipotecarios sin Declaración de Obra Nueva ni tasación.

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Por ello, desde esta Gestoría nos ponemos en contacto con un Notario de Confianza para que los propietarios o propietario haga/n constar que se está realizando la edificación o mejora (obra). Y posteriormente a este acto, procederemos a inscribirla en el Registro de la Propiedad.